El Éxodo leído desde un continente no sólo subdesarrollado sino oprimido, en situación de dependencia y esclavitud, resuena con un acento peculiar y revela que esta profunda experiencia de Dios aconteció en un hecho social y político. Israel vivía en situación de opresión (Ex 1, 10-11; 3, 7; 20, 2), en medio de un trabajo alienante (Ex 5, 6-24), humillante (Ex 1, 13-14), bajo un Faraón que propiciaba una política antinatalista (Ex 1, 15-22). En esta situación, Dios no toma una postura neutral, sino que escucha el clamor del pueblo, se revela a Moisés como el Dios de la vida y se opone al Faraón (Ex 3). Este Dios libera al pueblo con brazo poderoso, en medio de señales y prodigios (Ex 13-15). Dios salva y libera al pueblo de forma total y la fe de Israel (Alianza, Mandamientos, Pascua, Comunidad...) no podrá olvidar este acontecimiento del Dios liberador. Israel no deberá prostituirse a otros dioses de muerte, ni tampoco volver a esclavizar a sus hermanos. Los profetas precisamente vuelven a recordar esta fe liberadora de Israel, en los tiempos en que el pueblo está tentado tanto a caer en la idolatría como en la injusticia.
lunes, diciembre 05, 2011
Exégesis
El Éxodo leído desde un continente no sólo subdesarrollado sino oprimido, en situación de dependencia y esclavitud, resuena con un acento peculiar y revela que esta profunda experiencia de Dios aconteció en un hecho social y político. Israel vivía en situación de opresión (Ex 1, 10-11; 3, 7; 20, 2), en medio de un trabajo alienante (Ex 5, 6-24), humillante (Ex 1, 13-14), bajo un Faraón que propiciaba una política antinatalista (Ex 1, 15-22). En esta situación, Dios no toma una postura neutral, sino que escucha el clamor del pueblo, se revela a Moisés como el Dios de la vida y se opone al Faraón (Ex 3). Este Dios libera al pueblo con brazo poderoso, en medio de señales y prodigios (Ex 13-15). Dios salva y libera al pueblo de forma total y la fe de Israel (Alianza, Mandamientos, Pascua, Comunidad...) no podrá olvidar este acontecimiento del Dios liberador. Israel no deberá prostituirse a otros dioses de muerte, ni tampoco volver a esclavizar a sus hermanos. Los profetas precisamente vuelven a recordar esta fe liberadora de Israel, en los tiempos en que el pueblo está tentado tanto a caer en la idolatría como en la injusticia.
domingo, septiembre 11, 2011
Hegemonía cultural
“En un mundo regido por la ley del más fuerte, como es el mundo en el que el capitalismo nos obliga a vivir hasta ahora, es previsible que aquello que circula con carácter de universalidad no sea una distinción acordada sino la expresión de una particularidad. El actual proceso de globalización, sin ir más lejos, no es un proceso de universalización, como a menudo se nos quiere hacer creer, sino que es el proceso de la extensión por la fuerza (la del dinero o de las armas, lo mismo da) de una particularidad, la del capitalismo internacional, y del tipo de sociedad y del tipo de política y del tipo de cultura que con él se asocian.”
Postcolonialidad y nación (fragmento), G. Rojo, A. Salomone, C. Zapata
Manifestarse contra aquella hegemonía debe ser un imperativo moral en la construcción de una sociedad humana más justa.
miércoles, mayo 18, 2011
Herejía
Dos citas:
"El capitalismo es una religión del día a día que se fundamenta en la confianza de que el sistema funciona" Slavoj Žižek
"El neoliberalismo logra conquistar el mundo entero porque tiene un lenguaje pseudo-religioso y ofrece el paraíso. La razón de su éxito se debe a que es simplista y dogmático y a la vez utiliza un lenguaje atemorizador. Es así que se proclama como verdad universal que no reconoce alternativas: quienes no aceptan la revelación están condenados. Tiene sus templos en las universidades donde la única economía que se enseña es la neoclásica. Y tiene su propia santísima trinidad: crecimiento económico, libre comercio y globalización. Además obedece al Vaticano: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio. Yo creo que en estos nuevos tiempos religiosos, hay que volver a ser un hereje." Manfred Max-Neef