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domingo, marzo 13, 2011

Volver a clases

Al menos ya no me quejo porque tengo diario de anotaciones. Es más privado, misceláneo y personal, incluye un ordenamiento cronológico y listas que facilitan el acceso a la información desperdigada por el tiempo y la actividad cotidiana.

Ya casi estoy terminando la práctica (la tercera y última de la carrera). Por un rato, me aburriré de decir que República 580 tiene algo de Beauchef 850. Me aburriré un poco de la Universidad y el ciclo encanto-desencanto tendrá su lugar como siempre. Volveré a estudiar largas horas, a levantarme temprano para correr (al menos 20 minutos), a escribir lo que se va quedando de las reflexiones menores, a definir campos de estudio intrascendentes, a imaginar ciudades imposibles.

Creo que todas las lecturas me llevan a la ciudad sumergida de los sueños en la que se purgan las culpas infantiles de nuestra humanidad. Sin soberanías de ningún tipo, nos hacemos caballeros de una orden imbatible, luchando contra el enemigo sin forma, allá en la oscuridad.

y también queda Nuestra oscuridad.


viernes, enero 29, 2010

Reflexión

Tiempo de reflexión, para pensar y dejarse pensar. Flexionar el pulso, detener el paso y sentarse a orillas del lago.

***

Acabo de hacer un recorrido veloz por el registro de este sitio. Creo que es lo más cercano a un diario de vida que he llegado a escribir alguna vez. Sin duda, habrá entradas incomprensible y crípticas, pero también las hay de un lenguaje llano y proporcionado.

A veces escribo - nocturno - para luego borrar los párrafos. Pero esta noche preferí ver qué ocurría si dejaba todo tal cual iba saliendo de mis dedos. Porque la escritura proviene de los dedos, proviene de todo el cuerpo sensible, y se provee de cuanta motricidad encuentre a su paso. Por eso andar por las calles y escribir con los pasos se convirtió en una actividad fundamental. Entonces ya no es sólo mi sensibilidad, sino también la de la ciudad, convertida en cuerpo, en nave de sacrificio, templo sagrado, custodio de todas las palabras que no se han dicho, de todos los pasos que no se han dado y todas las posibilidades. Aquí y allá hemos tomado rumbos diferentes, pero no lo supimos a tiempo; y luego todo el tiempo se desarma en tu mirada, anulando la ciudad, los sacrificios y el silencio.

viernes, agosto 12, 2005

Tengo un blog.... y ¡¿ahora qué?!

La realidad del enumerado condicionado está restringido según el conjunto de normalizaciones que llevan consigo las elaboradas formulaciones que median entre aquellos que van de la mano y los que, simplemente, han bebido de las manos de otros. En un concepto nuevo, que hace referencia a la desestabilización de una singularidad compleja, cada día más.

Necesito un salvavidas, una reliquia de la monotonía, tal vez; una película, un reloj que mida el tiempo según la productividad, una careta que ostente picardía, un señuelo que aclame banderas.

Me siento cansado, pero tranquilo. Demasiado pasmado sobre mí mismo (si se me permite la expresión). Me sería muy fácil resumir lo que ha sido mi vida las últimas semanas en la U, estudiar y nada más; lo sería, pero estaría mintiendo en múltiples aspectos, también se me ocurrió la genial idea de hacerme un blog... Leí algunas revistas de impacto, retomé (nuevamente) mi norte, descubrí que siempre hay gente que está ahí para ayudarte, una larga lista de etcéteras; introspección: resolví algunos conflictos internos, encontré algunas soluciones.


[Nota: De niño quise escribir un diario, pero nunca me motivé lo suficiente para hacerlo; el saber que, al menos alguien, distinto de mí, lo leerá es suficiente motivación. Por otro lado, esa es la razón implícita de la existencia de cualquier bitácora, o diario, personal]